Por Mauricio Álvarez Mora. *
Quisiera comenzar invitándoles a pensar en una
imagen que probablemente muchas personas comparten: la basura desaparece. Sale
de nuestras casas, de nuestras ciudades, y deja de existir en nuestra
cotidianidad.
Pero ese “desaparecer” es una ilusión. La mal llamada basura no desaparece. Se traslada o transforma o se concentra su contenido. Y casi siempre se traslada hacia los mismos lugares: territorios semi periféricos, comunidades vulnerabilizadas, espacios que el modelo ha decidido que son sacrificables o, mejor dicho, basurizables.









.png)

.png)
.jpeg)


.jpeg)

