Por Mauricio Álvarez Mora.
El informe del Frente Interno de Trabajadores del Instituto Costarricense de Electricidad, presentado en octubre del 2002, advierte sobre un impacto directo en la inversión eléctrica del país producto de los pagos a generadores privados. Según la investigación, entre 1999 y 2010 el Instituto Costarricense de Electricidad habrá pagado a estos generadores alrededor de ¢484.500 millones, una cifra que compromete de manera significativa la estructura financiera del sector eléctrico nacional.
El documento señala que el sistema eléctrico cuenta con una capacidad instalada efectiva de 1.689,11 megavatios, de los cuales un 75% corresponde a plantas hidroeléctricas, un 14% a térmicas, un 9% a geotérmicas y un 3% a eólicas. De esa capacidad, el Instituto Costarricense de Electricidad opera el 81,2%, mientras que los generadores privados participan con un 13,2% y el resto corresponde a empresas distribuidoras.
