Por Mauricio Álvarez Mora.
La apertura de una investigación legislativa sobre el Plan Regulador Costero de Talamanca confirma algo que las comunidades del Caribe Sur vienen denunciando desde hace meses: el conflicto ya no puede reducirse a una discusión local o administrativa. Lo que ocurre en Talamanca se ha convertido en un debate nacional sobre participación ciudadana, protección ambiental y el modelo de desarrollo que Costa Rica está dispuesta a imponer sobre uno de sus territorios ecológica y culturalmente más sensibles.

