Por Mauricio Álvarez Mora.
Las comunidades indígenas Bribri de Alta Talamanca denuncian una nueva incursión vinculada a intereses mineros en la zona montañosa de Alto Urén. Lo que ocurre actualmente en el territorio no es un hecho aislado, sino parte de una larga historia de presiones extractivas sobre una de las regiones con mayor riqueza biológica y cultural de Costa Rica.
Durante los primeros días de julio, habitantes de la comunidad reportaron sobrevuelos constantes de helicópteros y movimientos inusuales en sectores boscosos cercanos en el nacimiento del rio Urén y el cerro Sukü, importante fuente de agua para la región y un cerro sagrado. Posteriormente se confirmó el ingreso de personas extranjeras y nacionales que pretendían instalar un campamento para iniciar labores de exploración minera dentro del territorio indígena.
