Por Mauricio Álvarez Mora.
Las comunidades indígenas de Talamanca volvieron a levantar su voz. En el marco de la conmemoración de los 300 años del asesinato de Pabru Presberi, representantes Bribri, Cabécar y Ngäbe-Buglé firmaron un manifiesto colectivo denunciando las múltiples amenazas que hoy enfrentan sus territorios y reafirmando su decisión de defender la autonomía indígena frente al avance de proyectos extractivos y de intereses externos.
El pronunciamiento surge después de varias inspecciones comunitarias realizadas en sectores montañosos de Alto Urén, donde las comunidades denunciaron incursiones vinculadas a intereses mineros. Durante una de las giras realizadas entre mayo y junio, personas de distintas comunidades lograron llegar hasta Tsiùbata, una zona alta de difícil acceso, donde encontraron evidencias de un helipuerto clandestino utilizado para extraer muestras de roca con minerales. Días después se realizó otra inspección con presencia policial.