jueves, 30 de noviembre de 2023

La prohibición del clorotalonil: una victoria para la protección del agua y la salud pública

 


Por Mauricio Álvarez Mora. 

La publicación del decreto ejecutivo N.° 44280-S-MAG-MINAE marca un momento significativo en la política ambiental y sanitaria de Costa Rica. Con la firma del presidente de la República y de los ministerios de Salud, Agricultura y Ganadería, y Ambiente y Energía, el país se suma a más de treinta naciones que han decidido prohibir el clorotalonil, un fungicida ampliamente utilizado en la agricultura, pero cuya permanencia en el ambiente y sus potenciales efectos sobre la salud han generado crecientes preocupaciones a nivel internacional.

La decisión no surge de manera aislada. Es el resultado de años de cuestionamientos, investigaciones, denuncias comunitarias, gestiones administrativas y acciones judiciales que pusieron en evidencia los riesgos asociados a este agroquímico. También refleja el reconocimiento de una realidad que ya había sido advertida por organismos científicos y autoridades regulatorias de distintos países.

El propio decreto reconoce que el clorotalonil es un fungicida altamente persistente en el ambiente. Su degradación en el suelo depende de factores como la temperatura, el pH y la presencia de microorganismos, proceso que da origen a metabolitos o moléculas derivadas que poseen relevancia para la salud humana y ambiental.

Además, el documento señala que la sustancia puede ser altamente tóxica para peces e invertebrados acuáticos, especialmente cuando se aplica durante periodos lluviosos. A ello se suma una preocupación aún mayor: su posible impacto sobre la salud humana. El decreto recuerda que la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer ha clasificado el clorotalonil en el grupo 2B, correspondiente a sustancias consideradas probablemente carcinógenas para los seres humanos. También menciona inquietudes relacionadas con su potencial como perturbador endocrino y con posibles efectos sobre el desarrollo embrionario.

Estos argumentos coinciden con las conclusiones alcanzadas por organismos internacionales. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria recomendó la prohibición del clorotalonil tras identificar problemas críticos relacionados con la contaminación de aguas subterráneas por sus metabolitos. Según las evaluaciones realizadas, en todos los escenarios analizados se preveía que estos compuestos superarían los límites establecidos para la protección de la calidad del agua.

Como resultado de estas preocupaciones, la Unión Europea prohibió el uso del clorotalonil en 2020, argumentando que la sustancia podía representar riesgos para la salud humana y que la exposición crónica podía resultar especialmente preocupante para grupos vulnerables de la población.

La decisión adoptada ahora por Costa Rica adquiere una importancia particular debido a la experiencia vivida en varias comunidades de Cartago, donde se detectaron metabolitos de clorotalonil en fuentes de agua destinadas al consumo humano. Estos hallazgos desencadenaron una amplia movilización social y una serie de procesos institucionales que culminaron con la orden de la Sala Constitucional de avanzar hacia la prohibición del producto.

En este contexto, las palabras del abogado ambientalista Álvaro Sagot resumen el significado que muchos sectores atribuyen a esta medida. Según señaló, se trata de una victoria del movimiento ecologista que, mediante gestiones administrativas y judiciales, logró demostrar la necesidad de proteger recursos esenciales para las generaciones presentes y futuras.

Más allá de su significado simbólico, el decreto establece medidas concretas. A partir de su entrada en vigencia queda prohibido el registro, la importación, la exportación, la fabricación, la formulación, el almacenamiento, la distribución, el transporte, el reempaque, el reenvasado, la manipulación, la venta, la mezcla y el uso de productos que contengan el ingrediente activo clorotalonil.

Asimismo, la normativa asigna a los ministerios de Salud, Agricultura y Ganadería y Ambiente y Energía la responsabilidad de velar por su cumplimiento. También establece que quienes incumplan las disposiciones podrán enfrentar las sanciones previstas en la legislación nacional, incluyendo las contempladas en la Ley General de Salud, la Ley para la Gestión Integral de Residuos, la Ley Orgánica del Ambiente y la Ley de Protección Fitosanitaria.

No obstante, el decreto contempla un período de transición. Las personas físicas y jurídicas que actualmente importan, fabrican, distribuyen, comercializan o utilizan productos que contienen clorotalonil dispondrán de un plazo improrrogable de seis meses para agotar las existencias disponibles en el mercado nacional.

Una vez concluido ese período, el Ministerio de Agricultura y Ganadería, por medio del Servicio Fitosanitario del Estado, y el Ministerio de Salud procederán a cancelar todos los registros asociados a este ingrediente activo.

La prohibición del clorotalonil representa un paso importante en la protección de las fuentes de agua, la salud pública y los ecosistemas. También evidencia cómo la acción ciudadana, el respaldo científico y la intervención institucional pueden converger para impulsar cambios regulatorios en temas de alto interés público.

Sin embargo, el desafío no concluye con la publicación de un decreto. Su correcta implementación, la vigilancia del cumplimiento de las disposiciones establecidas y el fortalecimiento de los mecanismos de monitoreo de la calidad del agua serán fundamentales para garantizar que los objetivos de esta medida se traduzcan en una protección efectiva para las personas y el ambiente.

La decisión tomada por Costa Rica constituye un reconocimiento de que la protección del agua y de la salud debe ocupar un lugar prioritario en la gestión de los riesgos asociados al uso de agroquímicos. En ese sentido, la prohibición del clorotalonil no solo marca el fin de una etapa, sino también el inicio de nuevas responsabilidades para las instituciones públicas y para la sociedad en su conjunto.

martes, 21 de noviembre de 2023

Clorotalonil: cuando el derecho al agua no puede seguir esperando


Por Mauricio Álvarez Mora. 

El próximo 6 de diciembre se cumple el plazo otorgado por la Sala Constitucional al Gobierno de Costa Rica para prohibir el uso del clorotalonil, un plaguicida vinculado con la contaminación de fuentes de agua que abastecen a miles de personas en Cartago. Sin embargo, a pocos días de vencerse ese mandato judicial, la prohibición aún no ha sido oficializada.

Ante esta situación, organizaciones ambientales, personas defensoras del agua y diversos sectores de la ciudadanía han convocado una manifestación frente a Casa Presidencial para exigir el cumplimiento de lo ordenado por la Sala Constitucional y entregar más de 75 mil firmas recolectadas en apoyo a la prohibición de este agroquímico. La movilización representa mucho más que una petición ciudadana. Es la expresión de una profunda preocupación por la protección de las fuentes de agua y por la capacidad del Estado de garantizar derechos fundamentales.

jueves, 16 de noviembre de 2023

La transparencia pendiente ante una nueva alerta por contaminación con clorotalonil


Por Mauricio Álvarez Mora. 

La posible contaminación con derivados del clorotalonil en las fuentes de agua de la ASADA de San Pablo de Oreamuno vuelve a poner sobre la mesa una preocupación que las comunidades de Cartago vienen señalando desde hace varios años: la vulnerabilidad de las fuentes de agua frente al uso intensivo de agroquímicos y la necesidad de que las instituciones actúen con transparencia y celeridad cuando existen indicios de riesgo para la salud pública.

La situación tomó relevancia luego de que el diputado Ariel Robles solicitara información al Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, al Ministerio de Salud y al Servicio Fitosanitario del Estado sobre las acciones realizadas ante una denuncia dada a conocer por el Frente EcoCipreses.

miércoles, 15 de noviembre de 2023

Río Cuarto: agua contaminada y el sacrificio ambiental


Por Mauricio Álvarez Mora. 

En Costa Rica se repite una escena cada vez más frecuente y peligrosa: comunidades enteras descubren que el agua que consumen está contaminada, mientras las autoridades reaccionan tarde, minimizan el problema o simplemente miran hacia otro lado.

Ahora le toca nuevamente a Río Cuarto. La reciente denuncia sobre el cierre por orden sanitaria del Acueducto La Tabla debido a contaminación con bromacil —un agroquímico prohibido en el país desde 2018— confirma algo que las comunidades de la Zona Norte llevan años gritando: el modelo piñero continúa avanzando sobre los territorios, las fuentes de agua y la vida de las personas con una impunidad alarmante.

lunes, 13 de noviembre de 2023

El agua envenenada y el silencio institucional


Por Mauricio Álvarez Mora. 

Hay silencios que enferman. Y en Cartago, el silencio alrededor de la contaminación del agua con moléculas derivadas del clorotalonil comienza a parecerse demasiado a una forma de violencia institucional.

Mientras las comunidades de Cipreses y Santa Rosa llevan más de un año sobreviviendo entre cisternas, incertidumbre y promesas incumplidas, ahora surge una nueva alarma: la posible contaminación del acueducto de San Pablo de Oreamuno. De confirmarse, estaríamos frente a la tercera ASADA afectada por una crisis que las autoridades intentaron minimizar durante demasiado tiempo.

jueves, 9 de noviembre de 2023

Cipreses: cuando el Estado administra la contaminación en lugar de resolverla


Por Mauricio Álvarez Mora. 

La crisis del agua contaminada en Cipreses de Oreamuno se ha convertido en uno de los ejemplos más preocupantes de cómo el Estado costarricense responde tarde, fragmentadamente y sin verdadera voluntad política ante un problema de salud pública y contaminación ambiental.

Después de más de un año de que cientos de familias dependan de agua distribuida en cisternas debido a la presencia de metabolitos de clorotalonil en el acueducto, la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP) finalmente convocó una mesa de trabajo para abordar la situación. La reunión incluye al AyA, el Ministerio de Salud, la ASADA de Cipreses, el Frente EcoCipreses, el IRET de la Universidad Nacional y la Defensoría de los Habitantes.

jueves, 2 de noviembre de 2023

El agua no puede esperar hasta el 2026


Por Mauricio Álvarez Mora. 

La crisis del clorotalonil en la zona norte de Cartago se ha convertido en una radiografía dolorosa de las prioridades del Estado costarricense. Mientras miles de personas continúan dependiendo de cisternas para acceder a agua potable, las instituciones públicas parecen moverse con una lentitud desesperante, atrapadas entre contradicciones políticas, limitaciones técnicas y una peligrosa tolerancia hacia un modelo agrícola que ha puesto en riesgo las fuentes de agua del país.

La reciente solicitud del AyA para extender hasta el 2026 el cumplimiento de las órdenes emitidas por la Sala Constitucional revela mucho más que un problema administrativo. Revela un Estado incapaz —o poco dispuesto— a actuar con la urgencia que exige una emergencia ambiental y sanitaria que lleva años afectando a comunidades enteras.

¿Acciones afirmativas o reafirmación del control estatal sobre los territorios indígenas?

Por Mauricio Álvarez Mora. Docente de las Escuelas de Geografía y Ciencias Políticas, Programa Kioscos Socioambientales UCR e IDELA-UNA El 8...