Por Mauricio Álvarez Mora.
Hoy se cumplen tres años del asesinato de Jerhy Rivera Rivera, defensor del territorio Brörán de Térraba, recuperador de tierras y luchador incansable por los derechos humanos y ambientales de los pueblos originarios. Pero más allá de la fecha, lo que permanece abierto es una herida profunda: la deuda histórica del Estado costarricense con los pueblos indígenas y la incapacidad institucional de garantizarles justicia, protección y dignidad.

