jueves, 6 de junio de 2002

Talamanca libre de petróleo: comunidades indígenas, poder local y defensa del territorio

Por Mauricio Álvarez Mora. 

La moratoria petrolera que hoy se abre paso en Costa Rica tiene sus raíces en los procesos organizativos impulsados por comunidades indígenas y afrodescendientes del Caribe Sur. Mucho antes de que el debate sobre la explotación petrolera alcanzara dimensión nacional, las poblaciones de Talamanca ya habían expresado su rechazo a las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en sus territorios.

Este proceso alcanzó un momento decisivo el 12 de abril de 2002, cuando el Concejo Municipal de Talamanca, en la provincia de Limón, aprobó durante la Sesión Extraordinaria N.° 97 una declaratoria mediante la cual el cantón se proclamó libre de actividades petroleras. La decisión recogió años de oposición comunitaria y constituyó una de las expresiones más importantes de poder local frente al avance de la industria petrolera en Costa Rica.

viernes, 31 de mayo de 2002

Boruca: un pueblo que no puede ser inundado


Por Mauricio Álvarez Mora. 

“Estamos viviendo la represa psicológicamente desde hace muchos años, pues el gobierno no invierte en un área que va a inundar. No hay empleo, infraestructura, no hay nada por culpa de la futura represa. Si nos trasladan vamos a perder nuestra identidad, aquí tenemos nuestra raíz. Los del ICE están ilegalmente en nuestra comunidad. Si nosotros respetamos su ley, ¿por qué ellos no respetan la de nosotros?”

Las palabras de una lideresa de la comunidad indígena de Rey Curré, pronunciadas durante el II Foro Nacional de Comunidades Frente a la Expansión Hidroeléctrica realizado este año, resumen mejor que cualquier estudio técnico la situación que viven actualmente las comunidades amenazadas por el Proyecto Hidroeléctrico Boruca.

Desde hace años se nos ha querido presentar esta represa como una obra indispensable para el desarrollo nacional. Sin embargo, detrás de las cifras sobre megavatios y crecimiento económico existe una realidad que rara vez aparece en los discursos oficiales: la amenaza de desaparición cultural, territorial y ambiental que enfrentan miles de personas en la región sur del país.

El Proyecto Hidroeléctrico Boruca inundaría cerca de 25.000 hectáreas de territorio, afectando directamente a comunidades campesinas y a cuatro territorios indígenas: Boruca, Rey Curré, Térraba y Guaymí. Más de 1.200 familias tendrían que abandonar sus hogares, sus tierras y sus formas de vida para dar paso a un embalse cuya principal justificación parece estar cada vez menos relacionada con las necesidades energéticas nacionales y cada vez más con los planes de exportación de electricidad hacia el mercado centroamericano.

La pregunta que debe hacerse el país es sencilla: ¿puede llamarse desarrollo a un proyecto que obliga a un pueblo entero a abandonar el territorio donde ha construido su historia durante miles de años?

La historia, la identidad y la cosmovisión del pueblo boruca están profundamente ligadas a los ríos, a los bosques y a los sitios sagrados de su territorio. No se trata únicamente de tierras que podrían ser reemplazadas por otras. Se trata de espacios donde se conservan conocimientos ancestrales, prácticas culturales, cementerios, sitios arqueológicos y formas de relación con la naturaleza que han sobrevivido durante siglos.

No se puede pedir tan fácilmente a un pueblo indígena que abandone más de tres mil años de historia. La pérdida del territorio no significa únicamente un traslado físico. Significa desarraigo, ruptura cultural y la posible desaparición de elementos fundamentales de su identidad colectiva.

Por eso el tema central de esta discusión no debería ser únicamente cuánto costará la represa o cuánta energía producirá. El tema central es el derecho de los pueblos indígenas a decidir sobre su propio futuro. El derecho a decir sí o no a proyectos que transformarán para siempre sus territorios.

Lamentablemente, conforme avanzan los estudios del proyecto, el Gobierno y el Instituto Costarricense de Electricidad parecen ignorar principios fundamentales establecidos tanto en la Ley Indígena como en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, que reconoce el derecho de los pueblos indígenas a ser consultados sobre las decisiones que afectan sus territorios y sus formas de vida.

Lo preocupante es que la discusión tampoco se limita a los territorios indígenas.

Los impactos identificados por diversos estudios abarcan toda la región. Entre ellos figuran el desplazamiento de poblaciones, la pérdida de tierras agrícolas, el aumento de la migración, la especulación sobre el precio de la tierra, la concentración de propiedades en manos externas a la región, cambios profundos en la estructura económica local, conflictos sociales, aumento del costo de vida y afectaciones a las formas tradicionales de organización comunitaria.

Experiencias recientes vinculadas a otros proyectos hidroeléctricos ya han mostrado que las promesas de empleo y prosperidad suelen ser temporales. Los empleos de construcción desaparecen cuando termina la obra, mientras que las comunidades deben convivir permanentemente con las consecuencias sociales y ambientales.

También preocupa la situación de los recursos naturales. La cuenca del Térraba alberga siete territorios indígenas y una enorme riqueza biológica y cultural. Existen importantes sitios arqueológicos y ecosistemas de gran valor para el país.

Particularmente grave resulta la amenaza sobre el Humedal Nacional Térraba-Sierpe, reconocido internacionalmente por su importancia ecológica.

Ya en 1975, estudios realizados por especialistas del Centro Científico Tropical advertían que la construcción de una gran represa sobre el río Térraba podría provocar alteraciones severas en la dinámica ecológica del delta. Entre los impactos señalados figuraban la disminución de la sedimentación natural, la posible intrusión salina en áreas agrícolas, la pérdida de productividad de manglares y esteros, así como afectaciones significativas a la pesca y a las actividades económicas asociadas.

En otras palabras, el proyecto podría comprometer la supervivencia de uno de los ecosistemas más importantes de Costa Rica y de toda Centroamérica.

Ante esta realidad, resulta indispensable preguntarse quiénes recibirán realmente los beneficios y quiénes asumirán los costos.

Las autoridades han insistido en que la represa traerá desarrollo a la región. Sin embargo, los beneficios concretos para las comunidades siguen siendo inciertos. Se habla de empleos temporales, pero no de participación real en la propiedad o en la gestión de la obra. Se habla de crecimiento económico, pero no de mecanismos que permitan a las poblaciones afectadas controlar o beneficiarse directamente de los recursos que se explotarán en sus territorios.

Por el contrario, los costos están claramente identificados y recaerán principalmente sobre las comunidades indígenas, campesinas y pesqueras de la región.

Más preocupante aún es la creciente percepción de que el proyecto responde a una estrategia regional de exportación energética vinculada al Plan Puebla Panamá y a los procesos de integración eléctrica mesoamericana. Si esto es así, entonces Costa Rica estaría sacrificando patrimonio cultural, biodiversidad y derechos indígenas para satisfacer demandas energéticas fuera de sus fronteras.

No parece una justificación aceptable.

Defender los derechos de los pueblos indígenas y cuestionar el Proyecto Hidroeléctrico Boruca no significa estar en contra del desarrollo ni de la electricidad. Por el contrario, significa exigir que el país discuta seriamente un modelo energético sustentable, capaz de armonizar las necesidades de producción eléctrica con la protección ambiental y el respeto de los derechos humanos.

Costa Rica necesita energía. Pero también necesita respetar su diversidad cultural, proteger sus ecosistemas y honrar los compromisos legales que ha asumido ante sus propios pueblos indígenas y ante la comunidad internacional.

La grandeza de una nación no se mide únicamente por la cantidad de energía que produce. También se mide por su capacidad para proteger a los pueblos que han habitado su territorio durante generaciones y por su voluntad de preservar aquello que constituye su patrimonio cultural y natural.

Si el precio de la electricidad es la inundación de la historia de un pueblo, entonces el costo es demasiado alto.

Boruca no es solamente un proyecto hidroeléctrico. Boruca es una decisión sobre el tipo de país que queremos ser.




miércoles, 3 de abril de 2002

Comisión investigadora y compra de energía: un cuestionamiento profundo al manejo del ICE


Por Mauricio Álvarez Mora.

En abril del 2002, una comisión legislativa investigadora puso sobre la mesa una de las críticas más contundentes al manejo del sector eléctrico en Costa Rica. El señalamiento central resulta difícil de ignorar: el Instituto Costarricense de Electricidad se vio obligado a comprar energía a generadores privados, a pesar de tener en sus propias plantas una disponibilidad que superaba las necesidades del país.

La comisión fue instalada para indagar los contratos de compra de energía suscritos por el ICE con generadores privados. Estuvo integrada por los exdiputados Luis Fishman, Carlos Salas, José Merino del Río, Guillermo Cónstenla y Juvenal Cambronero. Durante su labor, escuchó las declaraciones de 39 personas y analizó diversos documentos, construyendo un panorama detallado de las decisiones que marcaron la relación entre el instituto y las empresas privadas.

jueves, 25 de enero de 2001

Cuestionan Estudio de Impacto Ambiental para la exploración petrolera en Limon.


Por Mauricio Álvarez Mora.

Las comunidades de la región de  Limón y las organizaciones ambientales tienen un nuevo motivo que festejar el principio de milenio. A la lucha que las organizaciones locales  y  nacionales  han comenzado a librar frente a la "amenaza petrolera en Costa Rica "se suma la reciente resolución(expediente 619-18) de SETENA  sobre el: Proyecto Pozo exploratorio en la Plataforma Caribe de Costa Rica  donde manifiesta : "Debido a la importancia de este proyecto se convocará a audiencia pública con el propósito de recabar elementos adicionales que permite la toma de decisiones apropiadas, en fecha que posteriormente será definida".

martes, 23 de enero de 2001

No a la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) para la actividades petroleras en Limón


Por Mauricio Álvarez Mora.

Las comunidades de la región de Talamanca, Limón y las organizaciones ambientales tienen un nuevo motivo que festejar el principio del milenio. A la lucha que las organizaciones locales y nacionales y la sociedad civil han comenzado a librar frente a la “amenaza petrolera en Costa Rica se la ha sumado  la reciente resolución(expediente 619-18) de SETENA sobre el Proyecto Pozo exploratorio en la Plataforma Caribe de Costa Rica donde manifiesta: “Debido a la importancia de este proyecto se convocará a audiencia pública con el propósito de recabar elementos adicionales que permite la toma de decisiones apropiadas, en fecha que posteriormente será definida". Además agrega “Comunicarle al interesado que debe aclarar y ampliar la información que se indica mediante un anexo que se debe presentar, dentro de un plazo de treinta días”.

miércoles, 18 de octubre de 2000

Encuentro por la paz de los pueblos indígenas de Colombia


Por Mauricio Álvarez Mora.

Pasado el 12 de octubre  que es una fecha de  dolor para nuestros  Pueblos indígenas,  y aunque hoy se hable del  día de las culturas,  para nosotros sigue siendo una conmemoración de tristeza. Aunque hayan pasado mas de 500 años desde ese día,  hoy en el nuevo siglo , muchos de los problemas que reclamamos tienen origen con la llegada de los invasores :  No se respeta nuestras tierras, se nos discrimina por nuestra cultura, no se nos toma en cuenta a la hora de proponer proyectos de desarrollo que nos afectan, y cada vez que los gobiernos de turno se refiere a nosotros lo hace en forma paternalista limitando nuestra autonomía.

martes, 17 de octubre de 2000

Cruda Amenaza: actualización de la lucha anti petrolera


Por Mauricio Álvarez Mora.

Sala cuarta  da luz verde a exploración marina .El 14 de noviembre la Sala se pronunció sobre las aclaraciones solicitadas por el Ministerio del Ambiente y Energía con respecto a la anulación del acto de adjudicación de la licitación otorgada a la compañía MKJ Xploration Inc. La aclaración indica que la exploración y explotación petrolera en las zonas marítimas (concesiones otorgadas en los bloques 3 y 12)  siguen vigentes al no afectar territorios indígenas.

La empresa Harken ha retirado su estudio de impacto ambiental de la SETENA y está por presentar uno nuevo. Al recibir el estudio, SETENA abrirá un período de un mes para recibir reacciones.  

miércoles, 11 de octubre de 2000

Pueblos indígenas dan ultimátum al gobierno


Por Mauricio Álvarez Mora.

Doscientos indígenas representantes de los seis pueblos que habitan Costa Rica (Malekus, Bri Bris, Cabécares, Borucas, Térrabas y Ngäbes ) llegaron desde anoche para realizar HOY 11 DE OCTUBRE una Conferencia de Prensa en la Universidad de Costa Rica- Estudios Generales, y una Marcha por la Unidad y Dignidad Indígena de la UCR hasta la Casa Presidencial.

Por primera vez desde que se cumplieron los 500 años  de Resistencia Indígena en 1992, todos los pueblos indígenas han decidido unirse y manifestarse enérgicamente frente al Gobierno para exigirle de una vez por todas que cumpla con los compromisos y apruebe la Ley 1232 de Tierra y Autonomía Indígena (que corresponde al cumplimiento del Convenio 169 de la OIT que el Estado Costarricense ha firmado).

lunes, 9 de octubre de 2000

Caminata por la unidad y dignidad de los pueblos indígenas


Por Mauricio Álvarez Mora.

El 12 de octubre es una fecha de dolor para nuestros Pueblos indígenas, y aunque hoy se hable del día de las culturas, para estos sigue siendo una conmemoración de tristeza. Porque desde ese día en 1492, perdieron su libertad e iniciaron una larga lucha llenas de amenazas y sacrificios por sus nuestros derechos.

martes, 26 de septiembre de 2000

Operaciones petroleras amenazan ecosistemas y poblaciones de la región centroamericana



Por Mauricio Álvarez Mora.

Varias asociaciones ecologistas de la región Mesoamericana expresaron su preocupación por que las operaciones petroleras están amenazando cada vez más la estabilidad de los ecosistemas y la tranquilidad social y ambiental de poblaciones indígenas y comunidades de la zona.

Como ejemplo de los casos citados, mencionaron la reciente contaminación de río Lámpara, tributario de Río Dulce en Guatemala , ocasionado por el derrame de centenares de barriles de crudo, el cual - por su composición química - contribuyó a acidificar el agua del río ( el ácido, al contacto con el agua se convierte instantáneamente en ácido sulfúrico ), además de su contaminación con hidrocarburos.

martes, 12 de septiembre de 2000

Sala Constitucional declara con lugar el recurso de amparo presentado por las comunidades del Caribe contra la exploraciones petroleras


Por Mauricio Álvarez Mora.

Comunidades locales y grupos ecologistas presentaron desde de enero un recurso de amparo contra las concesiones de exploración petrolera (número 00-0543-007-00).

 En el recurso se reclamaba el respeto a los compromisos adquiridos en los  acuerdos y convenios internacionales, sobre todo con relación al respeto y consulta a las comunidades indígenas. El recurso de amparo se plantea contra la resolución R-702-98 del MINAE que adjudica la concesión de exploración y explotación de hidrocarburos del Cartel de Licitación No. 1 en los Bloques 2, 3, 4 y 12 a la Empresa MKJ XPLORATION INC ya que "nunca se produjo un proceso de consulta popular dirigido a las comunidades que evidentemente se verían afectadas por estas actividades". 

¿Acciones afirmativas o reafirmación del control estatal sobre los territorios indígenas?

Por Mauricio Álvarez Mora. Docente de las Escuelas de Geografía y Ciencias Políticas, Programa Kioscos Socioambientales UCR e IDELA-UNA El 8...