Por Mauricio Álvarez Mora.
Las comunidades rurales y territorios indígenas son, una vez más, víctimas de la centralización del país en tiempos de campaña electoral. “Volvemos a ser importantes cada 4 años”, crítica Wilbert Gómez del grupo Saberes Comunitarios (SACO) y campesino de Paraíso, Sixaola.
La falta de interés por parte de las personas candidatas a la presidencia, de conocer las realidades y problemáticas que sufren las comunidades, representa un fallo en el sistema político democrático actual. Esto quiere decir, que no existe una comunicación, ni una representación, ni propuestas de políticas que busquen solventar los conflictos socio ambientales y territoriales, que, en algunos casos, llevan años desarrollándose y acumulándose.