martes, 12 de diciembre de 2017

Un manual para proteger la vida, defender la naturaleza y fortalecer la organización


Por Mauricio Álvarez Mora. 

En un contexto donde la defensa del ambiente en Costa Rica se ha vuelto cada vez más compleja y, en muchos casos, peligrosa, surge el manual “Protección y Fortalecimiento de Defensoras y Defensores Ambientales en Costa Rica”, una herramienta colectiva pensada para acompañar, cuidar y fortalecer a quienes sostienen la defensa de los territorios.

Esta publicación, impulsada por la Federación Ecologista para la Conservación de la Naturaleza, con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo, no es solo un documento técnico, es el resultado de años de experiencias, aprendizajes y también de pérdidas que han marcado al movimiento socioambiental del país.

El manual nace de un proceso de investigación sobre más de dos décadas de criminalización de la defensa ambiental, articulado en el proyecto “25 años de criminalización del movimiento socioambiental en Costa Rica”, coordinado por Mauricio Álvarez y redactado por Alicia Casas. A esto se suma un esfuerzo por recoger experiencias regionales de protección, incorporando aprendizajes de distintos países de Mesoamérica y del sistema interamericano de derechos humanos.

Pero quizás uno de sus elementos más valiosos es su carácter colectivo. El contenido fue enriquecido en un Encuentro de Defensores Ambientales realizado en octubre, donde participaron personas de diversos territorios como Talamanca, San Carlos, Guácimo y la zona sur, junto a organizaciones nacionales e invitadas internacionales de la Alianza de Mujeres Indígenas y Rurales de Mesoamérica. Este espacio permitió tejer un diálogo de saberes, compartir experiencias de riesgo y resistencia, y consolidar una apuesta común por la protección mutua.

El manual está estructurado en dos grandes dimensiones, protección y fortalecimiento. En su primera parte ofrece herramientas concretas para la seguridad personal y colectiva, el análisis y documentación de riesgos, y la elaboración de planes de protección. También incluye rutas legales clave, como el uso de la Ley de Protección de Víctimas y Testigos y las medidas cautelares ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, mecanismos fundamentales en contextos de amenaza.

La segunda parte se enfoca en el fortalecimiento de las luchas, proponiendo herramientas para la denuncia ambiental, la construcción de alianzas, la incidencia institucional y el uso estratégico de la comunicación en distintos niveles. Se trata de reconocer que la defensa del ambiente no solo implica resistir, sino también organizarse, articularse y disputar espacios de decisión.

La urgencia de este manual está anclada en una historia marcada por la violencia. La defensa ambiental en Costa Rica ha dejado mártires, como Jairo Mora, asesinado en 2013 mientras protegía tortugas en Moín, o como las personas ecologistas de la Asociación Ecologista Costarricense que perdieron la vida en la década de los noventa. Estos casos no son hechos aislados, sino parte de una larga cadena de amenazas, persecuciones y criminalización.

A ello se suma una realidad preocupante, los conflictos ambientales no disminuyen, al contrario, se intensifican en muchos territorios. Comunidades enfrentan presiones por proyectos extractivos, disputas por el agua y el territorio, y procesos de judicialización que buscan frenar la organización social.

Frente a este escenario, el manual plantea una doble apuesta, por un lado, proteger la vida de quienes defienden la naturaleza, por otro, fortalecer el tejido organizativo para sostener esas luchas en el tiempo. No se trata solo de reaccionar ante el riesgo, sino de construir condiciones colectivas de cuidado, articulación y acción.

Además, esta publicación busca ser el punto de partida para la construcción de una red de protección de personas defensoras ambientales en Costa Rica, una tarea urgente en un país donde, pese a su imagen internacional, persisten importantes vacíos en la garantía de derechos para quienes defienden el ambiente.

En el fondo, el manual recuerda algo esencial, defender la naturaleza es también defender derechos humanos. Y quienes asumen esa tarea no deberían hacerlo en soledad ni bajo amenaza, sino con respaldo, herramientas y redes que hagan posible sostener la vida en todas sus formas.

Puede tener acceso al manual: https://drive.google.com/file/d/1CHTDU2Uew9Kudn6rU-mUhDa8LSbt1mLj/view?usp=sharing 

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