martes, 19 de diciembre de 2017

Expansión piñera al Humedal Térraba Sierpe en Osa


Por Mauricio Álvarez Mora.

La expansión piñera, señalada como incontrolada por ecologistas, académicos y comunidades afectadas, llegó a un nuevo cantón: Osa. Ahora, la entrada turística al Humedal Nacional Térraba Sierpe (HNTS) será en medio de piñales, y los sitios arqueológicos que se encuentran dentro de la finca a sembrar y a menos de 2 kilómetros del sitio principal conocido como Museo de las Esferas estarán amenazados por la aplicación intensiva de agroquímicos y los impactos socioambientales asociados a la producción de este monocultivo.

Figura 1. Se observan en naranja las áreas de siembra, ubicadas a unos 500 metros de la plaza de Palmar Sur y a menos de 5 kilómetros del humedal, tomado del expediente D1-18758-2016-SETENA.

En menos de 19 días laborales y sin realizar verificación en campo, la SETENA aprobó en tiempo récord la viabilidad ambiental en diciembre de 2016 para la siembra de la Corporación de Desarrollo Agrícola Del Monte S.A. (ver resolución N.º 2331-2016-SETENA).

Según la resolución, el proyecto pretende hacer un cambio de cultivo en un área total de 600,2 hectáreas, la cual en su mayoría corresponde a uso agroforestal (plantación de melina en un 84,2% del total), bosque (11,8% del total) y humedales (3,9% del total). Por la cercanía del humedal HNTS, de importancia mundial, las áreas del proyecto piñero cuentan con tres zonas de humedal con un total de 23,4 hectáreas, sobre lo cual la SETENA deja en manos de la empresa el cumplimiento de la recomendación de que “se incluyan estas áreas de humedal dentro del diseño de siembra de la piña, a efectos de proteger dichos ecosistemas”.

Figura 2. Muestra la existencia de bosque y humedal, tomado del expediente D1-18758-2016-SETENA.

Patrimonio arqueológico amenazado por la piña

Según el mismo estudio aportado por la empresa a SETENA (D1-18758-2016), aprobado en 19 días sin ir a campo, hay nueve sitios arqueológicos dentro de la finca.

Los sitios Palmar Sur 3 y Palmar Sur 6, que están dentro del área de la finca a sembrar, son considerados de importancia patrimonial y presentan un alto grado de monumentalidad, según afirma la misma compañía PINDECO en la licitación de estudios arqueológicos. Los sitios La Morada 1 y El Túmulo presentan estructuras o áreas de actividad definidas como posiblemente habitacional y funeraria, respectivamente.

Figura 3. Sitios arqueológicos dentro de la finca piñera, tomado del expediente D1-18758-2016-SETENA.

Esta área no puede ser evaluada independientemente de todo el conjunto del patrimonio del Diquís; podría ser un área de amortiguamiento del sitio UNESCO. Esta declaratoria de patrimonio fija una serie de obligaciones y requisitos que creemos fueron obviados por la rapidez y la superficialidad del procedimiento seguido.

El permiso ambiental otorgado por SETENA recomienda que “se requiere realizar evaluación arqueológica y amojonamiento del sector arquitectónico en el sitio Palmar Sur 3, en un sector de 10 hectáreas, y evaluación del sector arquitectónico en el sitio Palmar Sur 6, en un sector de 15 hectáreas. Además, se requiere realizar evaluación arqueológica en los sitios La Morada 1, La Morada 2, Casa Cabúa, El Pantanoso, Túmulo, La Estancia y La Loma”.

Pese a ser evidente el importante patrimonio arqueológico que se podría ver afectado, se deja en manos de la empresa la decisión de que “un profesional en la disciplina arqueológica sea contratado a fin de supervisar los movimientos de tierra”, y SETENA asegura que, pese a que se han hecho algunos hallazgos arqueológicos, “estos se resguardarán preventivamente para no afectarlos”.

A pesar de la evidente necesidad, SETENA otorga la viabilidad ambiental sin más estudios arqueológicos, sin fiscalización del Museo Nacional o consulta a UNESCO, desprotegiendo el patrimonio cultural de todas y todos los costarricenses.

Figura 4. Sitios arqueológicos dentro de la finca piñera, tomado del expediente D1-18758-2016-SETENA.

Es importante realizar consultas al Museo Nacional, a UNESCO y al Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) para que estudien y se pronuncien sobre el plan de manejo del recurso arqueológico antes de que se inicie el movimiento de tierra.

Si lo que se desea es ubicar vestigios culturales en una zona de muy alto potencial arqueológico, como lo demuestran las publicaciones e informes existentes y la declaratoria de UNESCO, la evaluación debe ser más exhaustiva, sistemática y previa al cambio de uso y movimiento de tierras. No se debe tratar de quedarse en lo mínimo de la ley, sino de tomar las decisiones técnicas más rigurosas del caso.

Ampliar y concluir la prospección y excavación arqueológica, no solo en las nueve zonas identificadas, sino aplicar diseños de prospección sistemática con controles estratigráficos más frecuentes que permitan tener mayor claridad sobre la información arqueológica y evitar sacrificar sitios por conveniencia o ignorancia. Estos parámetros deberían ser sugeridos por el museo, partiendo de que no se trata de cualquier área arqueológica, sino de un sitio bajo parámetros UNESCO.

La instalación y operación de una finca piñera implica no solo el cultivo, sino diversas infraestructuras que permitirán su operación y generarán movimientos frecuentes de maquinaria, así como acarreo de materiales e insumos. Los camiones seguirán los caminos existentes, lo cual podría alterar rasgos culturales ya identificados, como esferas, espigas y columnas, por lo que deben ser monitoreados y prever medidas de mitigación para evitar su deterioro.

Figura 5. Sitios arqueológicos dentro de la finca piñera, tomado del expediente D1-18758-2016-SETENA.

Aspectos como la contaminación por el acarreo y depósito de materiales, la vibración o incluso las fumigaciones intensivas deberán ser considerados y valorados como prioridad, particularmente porque en la declaratoria el Estado asumió responsabilidades y compromisos internacionales ineludibles.

Por otro lado, no hay una evaluación del paisaje ni del impacto del cultivo al romper las unidades actuales que han coexistido por largo tiempo, como el paisaje bananero, palma, manglar y finca campesina. Esta ruptura podría ser considerada contaminación visual y afectación del contexto del sitio UNESCO y Ramsar.

Evaluación ambiental estratégica

Debido a la concatenación e interacción de diversos megaproyectos y problemas socio-ambientales alrededor del Humedal Térraba-Sierpe y sitio UNESCO (sedimentación y contaminación de los ríos, Proyecto Diquís, monocultivos, camaroneras, etc) que amenazan este ecosistema único en Costa Rica por la extensión de sus humedales, la SETENA debe accionar los procesos legalmente establecidos para realizar una Evaluación Ambiental Estratégica en la cuenca del Térraba-Sierpe.   

No se trata de cualquier proyecto o cualquier sitio esta área es parte de un sitio patrimonio mundial declarado por UNESCO, una mala decisión puede poner en riesgo esta declaratoria.  No sería la primera vez en 2014 el sitio Unesco en Copan Honduras se vio cuestionada por la instalación de un aeropuerto y eso que estaba a 17 kilómetros del famoso patrimonio. En este momento el mismo Unesco evalúa el impacto de dos megaproyecto el Aeropuerto Sur y Proyecto Hidroeléctrico Diquis.

 Es un sitio de importancia y protección mundial por su humedal y es un sitio declarado Ramsar desde hace muchos años. Hay publicaciones del mismo Ministerio del Ambiente y Energía que desde el año 2000, se reconocía la vulnerabilidad del sitio. 

En este sentido creemos que por las cercanía del humedal, la interacción con los otros proyectos de monocultivos 7000 ha de palma,  más de 4600 ha de arroz , banano en el pasado, plátano  y ahora piña ( 4 de los cultivos con mayor cantidad e intensidad  de  uso de agroquímicos), por la actividad turística que es fuente importante de ocupación de la población local, al mismo tiempo y por la existencia de otros proyectos potenciales como PH Diquis y Aeropuerto, el proyecto debió hacer una evaluación ambiental estratégica o como mínimo un  estudio de impacto ambiental que no dura 19 días si no muchos años y hubiera reflejado estas relaciones  claves de la ubicación del proyecto piñero. 

Indudablemente el mismo MINAE (con todas sus dependencias) debería considerar hacer, participativamente, para el Humedal Térraba Sierpe, una Evaluación Ambiental Estratégica que determine la suerte de los recursos naturales y la gente alojados en el Humedal y sus zonas de influencia, ya que el Delta del Diquis, está ya sometido a una presión antrópica importante. 

Por un lado, paulatinamente se ha venido “colmatando” y por otro sus bosques fragmentándose. Diversos monocultivos de producción intensiva han invadido el HTS y los niveles de erosión con la producción piñera se elevarán sustantivamente. 

Esta Evaluación Ambiental Estratégica, necesariamente, en tiempos de Cambio climático deberá atender a la realidad de Ciudad Cortés, un centro de población que nunca terminó de trasladar a sus 

habitantes a un sitio seguro, a resguardo de fenómenos hidroemetereológicos que eran extraños en los 90 pero que hoy son cosa de todos los inviernos en Costa Rica.

(http://wvw.nacion.com/ln_ee/2006/agosto/27/pais0.html) 

El Humedal Nacional Térraba-Sierpe (HNTS) está compuesto por una variedad de ecosistemas de gran valor biológico e hidrológico, entre ellos el mayor manglar de Costa Rica.  La interferencia e impacto de una nueva actividad agrícola como piña deber evaluada integralmente en función de la calidad y el ciclo hídrico del Humedal, en la actividad de la fauna e integridad de su flora, en la presión de sobre los servicios públicos locales y finalmente, en los derechos de los pobladores locales del área del proyecto, son preocupaciones que existen en torno a este proyecto y que deben ser parte de un verdadero análisis de impacto ambiental estratégico.

En el D1 no se explica como el nuevo proyecto piñero interactúa con el entorno en términos de atractivos turísticos, paisajísticos y culturales. 

Tampoco el instrumento permite hacer un balance entre el costo y beneficio que en el turismo puede generar la pérdida de atractivo que puede tener el humedal y el Parque de las Esferas. Tampoco se puede ver el efecto acumulativo y sinérgico de lo que esta, lo planificado y el proyecto piñero como tal.

No permite estimar o mitiga los impactos indirectos que pudiera provocar el proyecto en la desvalorización de las tierras, o el efecto de expansión que podría causar una finca conociendo el patrón de apropiación que practica esta empresa en el sur, donde una vez establecido el proyecto los vecinos por asfixia venden a precios baratos y se va estableciendo un proceso gradual de abandono que es aprovechado por la compañía. 

Ordenamiento Territorial

La Municipalidad no tiene plan regulador porque no le gustó como quedó la propuesta elaborada bajo la coordinación de la UCR. A la Municipalidad de Osa no le conviene los intereses económicos que pugnan por hacer mega turismo, infraestructura y agricultura en las pocas áreas del cantón que no son áreas protegidas. Acordémonos que el 77% del cantón de Osa es área protegida , así que fuera de esas áreas hay una gran competencia e intensidad de usos para el cantón. En la práctica también significa que un gran porcentaje del área restante es zona de amortiguamiento y no se puede hacer cualquier cosa que se le ocurra, precisamente el hecho que no exista plan regulador en un área tan frágil y vulnerable hace que se debiera hacer profundos y más estudios.

Históricamente la municipal del cantón de Osa ha sido permisiva con la destrucción ambiental ocasionada por la acumulación de permisos para la construcción y ampliación de caminos, construcción de planteles y demás obras de construcción asociadas a la expansión turísticoinmobiliaria y mucho menos regulación ha tenido con la expansión agresiva de la agro industria.  Ha sido relativamente fácil para las empresas conseguir permisos de funcionamiento en zonas frágiles, ya que la actitud de la administración municipal dejar el cumplimiento de la normativa ambiental y legal a otras instituciones del estado. Por ejemplo, la Municipalidad de Osa se aprobaron 406 permisos de construcción nuevos en el año 2007, casi todos ubicados en las áreas de mayor desarrollo inmobiliario, representando un incremento de 202% en la relación al número de permisos del 2006 (Lobo, J.A. 2008).

Por otro lado, la administración municipal de Osa ha mostrado falta de voluntad política para la aprobación de un plan de ordenamiento territorial en el cantón, a pesar de contar con una excelente propuesta elaborada por PRODUS de la Universidad de Costa Rica donde las primeras propuestas de discusión con la municipalidad fueron entregadas en diciembre del 2008 y cuyos documentos finales con los respectivos reglamentos fueron entregados en abril del 2010. Estas circunstancias políticoadministrativas incrementan el riesgo de un desastre ambiental producto del desarrollo desordenado en áreas de amortiguamiento del humedal y el sitio Unesco.

Un ejemplo de esta situación se evidencia en la declaración de conformidad con el uso del suelo a proyecto de piña. En la propuesta original del PRODUS el uso del suelo en el área estaba definida para agricultura y turismo de pequeña escala, de tal manera que se desarrollara como un área de amortiguamiento del Humedal Térraba-Sierpe. De hecho, en la propuesta de plan regulador en dicha zona además de la actividad agropecuaria se permiten los siguientes usos: Habitacional, Balnearios, Comercio Pequeño, Talleres Artesanales y Manejo de fauna silvestre (Borrador del Reglamento de Zonificación y Uso del Suelo. Artículo 100). 

Es importante un estudio estratégico pues el Humedal Térraba-Sierpe sufre importantes problemas de conservación, y ha sufrido un proceso de degradación intensa de buena parte de su núcleo original. Esta realidad es un elemento más que obliga a tratar con especial cuidado las consecuencias de nuevos proyectos en sus áreas de amortiguamiento, especialmente por sus efectos indirectos al aumentar las fuentes de contaminación de los humedales y las cuencas hidrográficas que los alimentan.

Hay que recordar que en el humedal y las zonas aledañas se encuentran especies gravemente amenazadas o en algún nivel de peligro de su conservación según las clasificaciones respectivas de la UICN, CITES y de la Ley de Vida Silvestre, como de aquellas que se reproducen en este humedal (muchas aves acuáticas). Es importante para poder identificar, cuantificar la abundancia y la época reproductiva de las especies que utilizan el humedal Térraba-Sierpe y áreas de amortiguamiento como habitat permanente o temporal. 

Es evidente que las áreas de bosques y humedales del proyecto quedaran aisladas por la misma piña perdiendo las funciones ecológicas y de hábitat para estas especies. Tampoco podrá SETENA y Minae podrá verificará el cumplimiento de los retiros correspondientes a los humedales y de las medidas para su protección, pues escuna práctica reconocida en el HTS y en muchas ASP sin la capacidad de control suficiente que los finqueros aledaños “corren la cerca” hacia el humedal. Simplemente rellenan año con año unas cuantas hectáreas y se van comiendo el patrimonio de los costarricenses. Solo hay que ver el mapa original de HTS y como se lo ha ido reduciendo año con año con la mayor impunidad y falta de control. 

Es importante recalcar que el humedal Térraba-Sierpe es uno de los más importantes del país, sino el más importante, y alberga la mayor área de manglares más extensos y desarrollados manglar del país y del Pacífico Centroamericano. 

Agroquímicos en el HTS

Un estudio entre 2013 y 2016 del Programa Institucional Osa-Golfo Dulce (Piosa) y otras instancias de la UCR demostró la presencia de residuos de bromacil y ametrina, que se usan en la producción de piña y caña de azúcar en el Humedal Térraba-Sierpe.  Los primeros resultados del estudio revelan la presencia de trazas de fungicidas, insecticidas y herbicidas, entre los cuales sobresale el bromacil en varios puntos del muestreo. 

Lo que debe llamar la atención de SETENA es que en los alrededores del Humedal no se siembra piña ni caña de azúcar, ni tampoco los productores han reportado el uso de estos plaguicidas en la siembra de arroz, palma africana, plátano o banano, pues estas sustancias no están indicadas para ninguno de estos cultivos. Uno se pregunta si los cultivos de piña y caña están lejanos al humedal como garantizar que no suceda lo mismos a escasos 5 kilómetros del núcleo del humedal y con estudios y medidas tan superficiales como las planteadas en el expediente de marras.

 Los investigadores concluyeron que las trazas de ambos herbicidas son transportadas por los sedimentos y el agua hasta el Humedal. El bromacil probablemente salió de los cultivos de piña de la cuenca alta del río Grande de Térraba, en los cantones de Buenos Aires y Pérez Zeledón, a muchos kilometros donde se tomaron las muestras. 

La identificación de este tipo de sustancias evidencia la fragilidad del ecosistema, la dinámica hidrológica tropical procesos erosivos tienes que ser mejor evaluados, pues muchas de esas fincas que contaminan deberían tener una evaluación ambiental cuando mínimo y mayores controles, lo cual sabemos que no pasa, entonces como podemos pensar que no suceda lo mismo con esta nueva expansión en el Cantón de Osa.


 Como parte de la metodología para analizar la calidad del agua del Humedal Térraba-Sierpe, ubicado en el cantón de Osa, los investigadores definieron nueve puntos de muestreo, según parámetros como el uso del suelo. (Ilustración: cortesía del M.Sc. Gerardo Cortés y tomada de http://semanariouniversidad.ucr.cr/suplementos/crisol/estudio-sobre-agricultura-salud-y-ambienteplaguicida-usado-en-pia-presente-en-humedal-trraba-sierpe/) 

Impactos socioambiental. 

En las inmediaciones de las fincas hay una fuerte presencia campesina que se estableció después del abandono de la compañía bananera que por la gran cantidad de tiempo de ocupar las tierras han adquirido derechos y al mismo tiempo disputas por la tenencia de sus tierras. Esos son los vecinos inmediatos de las fincas, por supuesto que una simple encuesta que hicieron no evidencia esta realidad ni mucho menos que los cultivos de piña estarán a menos de 500 metros de la plaza de Palmar Sur, lo cual no tienen claro los habitantes de este pueblo. 

Estos son los vecinos al sur del proyecto, que no están debidamente informados, por lo cual no se puede partir que están de acuerdo, esto tuvo que ser un estudio más profundo propio de un Estudio de Impacto Ambiental y no el instrumento superficial y rápido que se utilizó. 

El estudio cualitativo desestima el valor de lo identitario; de lo comunitario, las diferencias culturales y la reciprocidad social, la vinculación geográfico-agrícola- histórica de y entre los asentamientos agrícolas, lleva a reducir a los poblados a “pocas” familias con “percepción positiva”, en apariencia carentes de arraigo social, histórico, cultural y laboral. Es claro que para desarrollar este estudio social era preciso comprender la trayectoria histórica, laboral y política de comunidades campesinas y costeras que han vivido en y del humedal y en y del sitio arqueológico décadas sin destruirlo y más bien como guardianes y última frontera contra la voracidad de la agroindustria del banano, palma, arroz y ahora piña. 

Se hace demérito de las familias productoras y recolectoras de recursos del humedal y zonas cercanas (piangüeros por ejemplo) en términos económicos y culturales. Lejos de procurar conocer las prácticas, se menosprecia el conocimiento y la relación de las poblaciones con las especies terrestres y marinas, que nos permitiría entender como manejar los ecosistemas sin destruirlos. 

Tanto el humedal Ramsar de Térraba-Sierpe, así como el Parque de las Esferas, existe una relación socio ambiental de las comunidades con ambos patrimonios, que no puede ser valorada de forma integral en una encuesta de percepción.  

La cultura campesina del sur con sus botas y machetes se ha querido denigrar y estigmatizar la figura de “precarista” o jornalero, por lo que se pierde el ligamen de estas personas con la tierra y excluye toda consideración cultural y social. Como si no tuvieran derecho a ser consultados si se les quiere inundar sus vecindades con agroquímicos y seguir arrinconándolos. De la misma manera, al no considerárseles como interlocutores válidos, se “justifica” su exclusión en la toma de decisiones, situación que se agravaba si tomamos en cuenta que estos pobladores no poseen titulación formal por parte del INDER (a pesar de que la mayoría de los pobladores tienen derechos de posesión de la tierra tras haberla habitado por más de 15 años).  

Un proyecto en este contexto social más que una percepción del sí o no, tiene que demostrar qué se les dio la comunicación oportuna (presentación clara del proyecto con información de los potenciales beneficios, los riesgos y la mitigación prevista) y a partir de esto recuperar sus pareceres, preocupaciones y propuestas, entre otras para modificar  el proyecto de ser necesario. 

 A manera de conclusión  
El Estado costarricense tomó decisiones de carácter político previas a la aprobación de este D1 a una multinacional piñera que no pueden ser cuestionadas en un trámite administrativo abreviado, semejante al que sigue cualquier familia costarricense cuando decide construir una casa. Las decisiones fueron someter a protección como Sitio Ramsar al, que se materializa como Humedal Térraba Sierpe y declarar Sitio Patrimonio de la Humanidad al Diquis. Este sitio está compuesto por los cuatro asentamientos precolombinos de Osa en Puntarenas (Finca 6, Batambal, Grijalba-2 y El Silencio) que son considerados por la Humanidad -a través de la UNESCO- de valor universal excepcional. Las características de integridad, autenticidad y buen estado de conservación dieron lugar al título obtenido en junio de 2014. 
Estas “decisiones país” no sólo deben ser respetadas por la sociedad, sino que los propios organismos estatales deberían consagrar parte de sus energías institucionales a consolidarlas. En este sentido tanto la SETENA como el mismo Museo Nacional deberían haber sido participes activos del proceso de diseño de cualquier actividad productiva que se desarrolle en las cercanías del sitio, propiciando un amortiguamiento de las actividades productivas en las cercanías del humedal, los sitios arqueológicos y el paisaje conservado para las futuras generaciones de costarricenses y de la Humanidad. 
 
Referencias. 

Blanco P. Oct ,2014. Estudio sobre agricultura, salud y ambiente: Plaguicida usado en piña presente en Humedal Térraba-Sierpe en http://semanariouniversidad.ucr.cr/suplementos/crisol/estudio-sobreagricultura-salud-y-ambiente-plaguicida-usado-en-pia-presente-en-humedal-trraba-sierpe/ 
Expediente D1-18758-2016-SETENA y resolución }https://www.setena.go.cr/wpcontent/Doc/RESOLUCIONES COMISION PLENARIA/2016/RES-2331-2016.pdf 
Lobo, J.A. 2008. Impacto ambiental del desarrollo inmobiliario en el área costera y las filas montañosas del cantón de Osa. 
 

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