Un proyecto para la construcción de un oficentro de hasta veinte pisos en el residencial Barrio Escalante sufrió un importante revés luego de que la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) rechazara el estudio de impacto ambiental presentado por sus desarrolladores. La decisión fue recibida con satisfacción por vecinos y organizaciones ecologistas, quienes durante meses habían advertido sobre los posibles impactos negativos de la obra.
El proyecto, conocido como Oficentro Escalante, contemplaba la edificación de un complejo de oficinas compuesto por torres de hasta 19 pisos, con locales comerciales, amplias áreas de parqueo subterráneo y una superficie de construcción cercana a los 81.000 metros cuadrados. Sin embargo, la viabilidad ambiental fue denegada debido a inconsistencias fundamentales relacionadas con el uso del suelo.
De acuerdo con la resolución de SETENA, el terreno donde se pretendía construir se encuentra dentro del área de protección de la quebrada Los Negritos, lo cual contraviene lo establecido en el artículo 33 de la Ley Forestal. En su fallo, la institución determinó que no correspondía continuar con el proceso de evaluación ambiental y ordenó el archivo del expediente administrativo.
La decisión respalda las denuncias que vecinos y sectores ambientalistas venían realizando. Según estos grupos, el proyecto no solo implicaba riesgos ambientales, sino también afectaciones sociales, viales y en la provisión de servicios, además de alterar la tranquilidad característica del barrio.
La zona afectada constituye un espacio de alta fragilidad ambiental que actualmente cumple funciones de corredor biológico y hábitat para diversas especies. En ese sentido, su director ejecutivo señaló que, aunque la quebrada se encuentre entubada, mantiene su condición de cauce natural y, dadas las pendientes del terreno, resulta inapropiado desarrollar construcciones de gran escala en el sitio.
Desde el ámbito legal, la posición de la comunidad también parece sólida. La representación jurídica de los vecinos indicó que, al considerar la delimitación del área de protección de la quebrada y los 50 metros establecidos por la normativa, el espacio realmente aprovechable del terreno sería mínimo, lo que hace inviable cualquier desarrollo de las características propuestas.
Aunque los desarrolladores podrían eventualmente presentar recursos administrativos, la resolución de SETENA marca un precedente relevante en materia de planificación urbana y protección ambiental en la ciudad.
El rechazo del proyecto abre la posibilidad de impulsar iniciativas comunitarias orientadas a la recuperación del espacio, entre ellas la creación de un parque ecológico.
El conflicto en torno al Oficentro Escalante generó una amplia movilización vecinal que logró articular a diversos sectores de la comunidad, incluyendo artistas, arquitectos, académicos, comerciantes y figuras públicas. Entre quienes manifestaron su oposición se encontraba el reconocido artista Rafael Ángel “Felo” García.
Tras conocerse el fallo, los vecinos anunciaron que trabajarán en una propuesta para el desarrollo de un parque recreativo en la zona, la cual será presentada a la municipalidad. Además, expresaron su intención de celebrar lo que consideran una importante victoria comunal.
La quebrada Los Negritos, a pesar de haber sido intervenida mediante entubamientos y de presentar signos de deterioro, conserva un alto potencial de recuperación ecológica. Su restauración podría contribuir significativamente a mejorar la calidad de vida urbana, beneficiando de forma directa a decenas de miles de personas en el Valle Central.
Este caso pone en evidencia la creciente importancia de la participación ciudadana en la defensa del ambiente urbano, así como la necesidad de fortalecer los mecanismos de evaluación ambiental frente a proyectos de alto impacto.
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