Por Mauricio Álvarez Mora
El acercamiento diplomático entre Costa Rica y China, impulsado durante la administración de Óscar Arias, comienza a revelar sus primeras implicaciones concretas. Más allá del simbolismo político y comercial del establecimiento de relaciones, organizaciones ecologistas advierten que este “apretón de manos” ya viene acompañado de compromisos significativos, entre ellos la posible instalación de una megarefinería de capital chino en territorio costarricense.

